“San Lorenzo de los Milagros”, un libro que narra el fenómeno social que produjo la hinchada azulgrana en 1982, cuando el Ciclón debió afrontar el desconocido torneo de Primera B sin la posibilidad de jugar en el Gasómetro, clausurado en 1979. El apoyo de la gente fue tan grande que se alcanzó una revolución popular sin precedentes en el fútbol argentino. Los cuervos transformaron una desgracia en una fiesta.


TAPA_1“San Lorenzo de los Milagros”, un libro que narra el fenómeno social que produjo la hinchada azulgrana en 1982, cuando el Ciclón debió afrontar el desconocido torneo de Primera B sin la posibilidad de jugar en el Gasómetro, clausurado en 1979. El apoyo de la gente fue tan grande que se alcanzó una revolución popular sin precedentes en el fútbol argentino. Los cuervos transformaron una desgracia en una fiesta.

No había redes sociales. Facebook y Twitter no tenían en vida ni a sus creadores. Nada ni nadie fogoneaba fidelidad. Surgió solo por amor a la camiseta. San Lorenzo navegaba en lo desconocido. Parecía el fin del mundo. Año apocalíptico resultó 1981. Sin embargo, la espontaneidad de una pasión fue la que resucitó al Ciclón de Boedo, ya inquilino encima.

La caravana del sentimiento, que arrancó allá por febrero de 1982, terminó un 6 de noviembre como hoy, pero hace treinta años. Un Vélez repleto como nunca se vio (ni se volverá a ver), fue el cierre de un campeonato que jugó la gente, que desde las tribunas, las calles, los balcones produjeron una revolución que hasta fue analizada científicamente por los sociólogos.

En 2007, el periodista Román Perroni publicó “San Lorenzo de los Milagros”, libro que repasa en 27 capítulos la revolución que desataron los hinchas en ese ascenso que se convirtió en fiesta. Fotografías inéditas y estadísticas envidiables para cualquier hinchada del mundo completan esta obra que vendió alrededor de 3000 ejemplares en sus dos ediciones.

Ahora, esta definitiva, llega en versión digital para que cualquier cuervo, en el lugar del planeta que deseé, pueda disfrutarla en sus 184 páginas a todo color y calor.

“Román Perroni, periodista cuervo donde los haya, ha hilvanado en esta obra un material que no deja lugar a dudas de que en aquella temporada de 1982 el equipo de Boedo encaró todos los partidos con 12 jugadores. Al hincha sólo le faltó entrar a la cancha y marcar un gol”, Enrique Escande, autor del Prólogo y escritor de “Memorias del Viejo Gasómetro”.